Ella.

¿No te parece increíble que sólo un par de días después de tu "expiación personal", tus sacrificios den frutos?

O aún más increíble, ¿que las "casualidades" se hayan dado tan sospechosamente espontáneas?
Es parte de lo que yo podría pensar de esto, pero, aunque pasan de vez en cuando por mi cabeza, no les pongo demasiada atención.

Más bien, lo que me motiva es saber que puedo volver a sentirme bien en ese corredor.
"Ya no quiero solo verte de vez en cuando, sino dedicarte tiempo".
Mi frase célebre para la ocasión, y con buen coro para el momento.
¿Ahora? Si, sigue la paciencia, la dedicación. Nada que una persona motivada no pueda dar.

Tal vez lo más increíble de todo esto es no ver aquellos ojos con hambre de fe y que no me importen.

Comentarios