Fuego.

¿Quién necesita a alguien que lastima al respirar?
Si de los tiranos es el mundo y no queda nada que respetar.

Y no falta ni basta quién de bueno llega a jugar, pretendiendo ser el Sol sin saber como hablar. Y como para cada loco hay un descocido, siempre hay alguien que le sigue la corriente: "Quien con fuego juega, con fuego se queda".

Advertencia sublime para un momento agónico.

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