El azul esconder de su suave aroma
me recuerda a más de un día
y a ella un sinfín de formas.
¿Quién soy yo para negarle su derecho de no ser constante?
¿O acaso el más normal es el menos loco?
Primero morir que aceptar la típica rutina que uno va ganando con los años.
Y mucho mejor, si existe alguien que ayude a romper la rutina.
El rojo mostrario de palabras rotas
no muestra más que sílabas cortadas
y a las ideas en trizas.
¿Y quién soy yo para negarlo, si alguna vez fui culpable de eso?
Juzgar.
Palabra corta, pero de gran peso.
La comunicación.
Eterna fuente de información: entre más converso, más te entiendo.
¿La farsa? Que un buen conversador sea tachado de amigo, cuando la intención es otra.
- J. Arias.
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