No me interesan los brotes burgueses de tu cuerpo,
ni tu sutileza en cada movimiento.
No existe diferencia entre vos, la Reina y una puta,
las tres huelen a viejo, a rancio, a añejo.
Puedo omitir, sin embargo, cada recelo,
cada mínima espora de este sueño descabellado.
Cada viaje que hago, me vuelvo a encontrar con el mismo rastro,
con este aroma a casi muerto, a bosque, a azulejo.
La misma importancia tiene para mí una mosca muerta
que verte desnuda al pie de la puerta.
No hay nada que encadene, no hay nada que amarre.
Porque mi amor por vos en tan real como un espejo.
En realidad, cuando uno ama a alguien, no lo ama de verdad.
El amor que tiene uno es amor propio, y cuando alguien te enamora,
lo que en realidad sucede es que comparten un amor en común.
ni tu sutileza en cada movimiento.
No existe diferencia entre vos, la Reina y una puta,
las tres huelen a viejo, a rancio, a añejo.
Puedo omitir, sin embargo, cada recelo,
cada mínima espora de este sueño descabellado.
Cada viaje que hago, me vuelvo a encontrar con el mismo rastro,
con este aroma a casi muerto, a bosque, a azulejo.
La misma importancia tiene para mí una mosca muerta
que verte desnuda al pie de la puerta.
No hay nada que encadene, no hay nada que amarre.
Porque mi amor por vos en tan real como un espejo.
En realidad, cuando uno ama a alguien, no lo ama de verdad.
El amor que tiene uno es amor propio, y cuando alguien te enamora,
lo que en realidad sucede es que comparten un amor en común.
Comentarios