Pá.

Si alguna vez sentiste que tenés un gemelo pero que no es de tu edad,
si alguna vez sentiste que cuando jugabas carritos con él, no sabías quién era más feliz,
si alguna vez supiste que patear un balón se iba a convertir en tu casi religión.
si alguna vez pensaste en porque te gustan los colores del mismo equipo de él,
si se te ocurrió preguntarle como es el mundo de afuera,
si juraste que te ibas a ver como él en unos 25 o 30 años,
si esa persona te enseñó desde cruzar la calle, amarrar los cordones, jugar ajedrez,
desarmar y arreglar una computadora.

Si yo pudiera realmente plasmar y agradecer por cada habilidad que aprendí,
por cada decisión que tomo ahorita, por cada día que crezco para darte orgullo,
nunca acabaría.

Lo que si puedo hacer, es dejarte este pequeño homenaje.
Vos sabés bien lo que significa esto para mí.

Gracias por ser mi hermano cuando fui el único hijo, por ser mi maestro cuando yo tenía tantas ganas de aprender, por ser mi consejero cuando mi mente llegaba al límite, por ser mi ejemplo, por enseñarme a ponerme metas, a cumplirlas y a hacerlo de la mejor manera posible.

Feliz día papá. Te amo.

Comentarios